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miércoles, 21 de abril de 2010

SETAS DE SAN JORGE


La Calocybe gambosa, perretxico o seta de San Jorge es una de las setas más apreciadas en el norte de España, en especial en nuestra provincia, por algo la asociación micológica leonesa lleva su nombre.
Se trata de un hongo relativamente abundante en las praderas de montaña del norte de la provincia de León, prefiere los terrenos procedentes de rocas calcáreas, aunque también se encuentra en el Bierzo, donde las rocas son predominantemente silíceas.
Es una de las pocas setas recolectadas con profusión por los habitantes de la montaña leonesa, tradicionalmente micófobos y con desconfianza hacia los hongos. Mi abuela, una nonagenaria de la zona de Cistierna, recuerda cogerlas por kilos cuando era joven, por desgracia la excesiva presión recolectora sobre los setales de esta especie ha hecho que se trate hoy en día de un recurso mucho más escaso, es un hongo en clara regresión porque la gente las coge muy pequeñas, basándose en la falsa creencia que su aroma y sabor es mejor, en cuanto salen las arrasan, sin dejar que esporulen y esto hace que los setales vayan menguando de año en año, hasta llegar a desaparecer, es una especie en clara regresión.
El conocimiento de los setales de San Jorge es un secreto que se transmite de generación en generación, guardándose con recelo. El perretxico puede alcanzar precios de hasta 100 euros en el mercado micológico, si hay abundancia puede bajar hasta los 40, rara vez menos.
Es fácil de reconocer, presenta un sombrero carnoso de 4 a 14 cm de diámetro de color blanco-crema que se puede tornar beige en ejemplares maduros, la superficie es lisa y mate. El margen está muy enrollado cuando es joven y se va haciendo plano a medida que crece. Las láminas son apretadas, estrechas y escotadas, blancas. Es de porte robusto, aspecto rechoncho, su carne es compacta y seca, no se agusana con facilidad salvo en setas ya muy maduras. Su marcado aroma a harina es inconfundible, hay gente que lo identifica más con frutos secos, pero es sin duda uno de esos aromas que no se olvidan una vez identificados. Suele aparecer en grupos, muchas veces formando corros de brujas, aunque en raras ocasiones se encuentra el corro completo.
Sólo se puede temer su confusión con la Entoloma lividum, seta muy tóxica, que, a diferencia de ésta, es una especie exclusivamente verano-otoñal. Aunque es un hecho poco conocido, la seta de San Jorge, además de en primavera, puede fructificar en verano-otoño en zonas muy resguardadas del frío (cosa imposible en la montaña leonesa), en este caso es cuando habría que temer su posible confusión, pero la Entoloma tiene las láminas libres, de un tono más tirando a beige-rosado-anaranjado y su olor es más fúngico aunque también tiene un toque harinoso, además la Entoloma crece en bosques, no en praderas.
Como comestible resulta excelente, uno de los más valorados en restauración por su delicado aroma a harina y frutos secos, en ocasiones complicado de mezclar con sabores potentes, ya que sería un desperdicio.
Este fin de semana por el Bierzo ha sido inusualmente fructifero en lo que a perretxicos se refiere, nos topamos con un enorme corro completo donde cogimos varios kilos, cosa absolutamente inesperada. En breve pondré una entrada con recetas elaboradas con esta seta. Hasta pronto

martes, 29 de abril de 2008

CORROS DE PRIMAVERA


Por fin están reapareciendo las setas tras la inevitable parada invernal.
Las recientes y copiosas lluviosas nos han traido como resultado una infinidad de corros de senderinas (Marasmius oreades) y alguno que otro de perretxicos (Calocybe gambosa).
Este fin de semana hemos estado cogiéndolas en praderas bercianas y la abundancia de senderinas nos ha resultado tremendamente satisfactoria, aunque laboriosa.

Parece que por esta zona la gente no está habituada a su consumo y por ello encontramos gigantescos corros de miles de ejemplares totalmente intactos. no podemos decir lo mismo de la seta de San Jorge, que debido a la avidez con la que es buscada se encuentra reducida a unos pocos exiguos setales, aún así merece la pena buscar y buscar ya que una vez encontrada es muy satisfactorio deleitarse con su olor a harina fresca y sus formas compactas.

Aprovecho esta entrada para denunciar la vergonzosa situación en la que se halla el entorno del pueblo de Fabero, cuyos prados de cultivo están siendo regados con agua procedente de un lavadero de maquinaria pesada, el agua baja cargada de detergente y en los regueros se puede apreciar un espeso lodo blanquecino formado por quién sabe qué, en estas aguas no hay rastro de vida, ni una simple alga. Lo realmente preocupante es que pudiese contener algún tóxico bioacumulable que pasase a las plantas con que varias familias riegan sus cultivos, así como al ganado, los hongos... Esperemos que no sea así porque de serlo podría tener consecuencias devastadoras a largo plazo. Sería conveniente realizar un análisis exaustivo de estas aguas y desviar el cauce en función de los resultados. Un saludo.