viernes, 24 de octubre de 2008

MICOFILIA Y MICOFOBIA

Es un hecho que tradicionalmente han existido zonas geográficas que han tenido una relación amistosa con los hongos y otras que los han satanizado. Tras mucho indagar se han descubierto los porqués de estas filias y fobias y aquí voy a resumirlas.

Europa occidental es, en general, una zona micófoba mientras que en Ásia y Europa oriental, así como en América de Sur son micófilos, consumen hongos, los conocen e incluso han llegado a adorarlos y santificarlos, en especial en México. Detrás de estos odios y cariños, está, entre otras cosas, la Iglesia católica.
Desde tiempos inmemoriales los aztecas, utilizaban los hongos enteógenos como método de acercamiento a la divinidad, existía un culto a los hongos que eran consumidos en ceremonias religiosas, llamaban a hongos de género Psylocibe "carne de Dios", os podeis imaginar cuál fue la reacción de los frailes españoles ante tan desconcertantes ceremoniales, por supuesto satanizar las setas, asociarlas con el demonio, la brujería, el pecado... Perseguir y prohibir su consumo...Crear un tabú, que persiste hoy en día pese a haber sido revelado, los hongos siguen siendo un misterio para la mayoría.

En Ásia y Europa oriental son también micófilos, allí no existe el tabú generado por el cristianismo, de hecho el noveno mandala esta dedicado por entero a la planta sagrada soma, que no es otra cosa que Amanita muscaria. Junto con el pueblo chukchi, los lapones, los koriak, los cheremies, los vogules iukaguir, los zirianos iukaguir y los kamchadales de la península de Kamchatka, junto con otras tribus de Siberia Central cerca de los ríos Ob y Yenisei, muestran una gran difusión del uso del hongo visionario casi hasta la actualidad. De hecho, en el inmenso territorio siberiano todas las creencias tradicionales estaban ligadas a la figura suprema del chamán y éste mantenía el consumo del hongo enteógeno Amanita muscaria en el centro mismo de sus prácticas mágicas y terapéuticas.

Se cree que el consumo de hongos enteógenos se remonta a la prehistoria y permanece en todas aquellas culturas que no han tenido contacto con el cristianismo, incluidos los indios de Norteamérica, fue la iglesia la que erradicó su consumo y por pura ignorancia lo extendió al reino fungi en general, en zonas de España como Galicia, el Bierzo o la montaña leonesa, aún hoy es evidente el tabú.

3 comentarios:

José dijo...

Soy un aficionado a la Micología que este fin de semana lo va a dedidar a descansar en el Bierzo. Y que mejor descanso que un paseo en busca de setas.
¿Podrías sugerirme un lugar?
Voy a estar en Carracedo del Monasterio, lo digo por si el lugar en cuestión está demasiado lejos.
Gracias por adelantado
Pregunté también en el foro pero tal vez esté un poco abandonadao.

luscus dijo...

Hola Jose!buen sitio el Bierzo para un micófilo, por cantidad te recomendaría la zona de los pinares de Ocero y Fresnedo, que suelen tener abundancia de setas, pero mucho más bonita es la zona de los Ancares, de todos modos me han dicho que este año está la cosa un poco muerta, no han venido condiciones muy aptas hasta ahora, yo aún no he estado por allí, ya nos contarás. Un saludo

José dijo...

Muchas gracias por tu consejo Luscus. Pensaba ir más arriba de Corullón, a la zona de Portela de Aguiar, Sobrado...pero lo repensaré después de tu sugerencia.
Ya te contaré