domingo, 7 de noviembre de 2010

La seta de chopo




Con el nombre de seta de chopo se conocen varias especies, las más conocidas son varios tipos de Pleurotus sp, entre los que destaca el P. ostreatus, la típica seta que podemos encontrar todo el año en bandejas en los supermercados. Pero de la especie que os voy a hablar en esta entrada es, para mí,la más exquisita de todas las setas de chopo, no es otra que Agrocybe aegerita.

La A. aegerita es una seta que aparece desde primavera hasta bien entrado el otoño creciendo sobre madera muerta de diferentes especies vegetales, ésto hace posible su aparición en los meses de calor, incluso cuando el tiempo está seco, gracias a la humedad que le proporciona el sustrato en el que se asienta.
La seta es especialmente frecuente sobre tocones de chopo (Populus sp), aunque en nuestra provincia también es habitual en sauces y mimbreras (Salix sp), no obstante, también podemos verla en otro tipo de árboles como los plátanos de sombra e incluso en cepas de vides. Generalmente crece sobre tocones viejos, pero también la he visto sobre árboles vivos, incluso se puede ver saliendo directamente del suelo, asentada sobre alguna raiz subterránea. La seta de chopo es saprófita, degrada la madera sobre la que crece,

Se puede considerar esta seta como la primera que se ha cultivado en Europa, los romanos iniciaron esta práctica, simplemente frotando las láminas de ejemplares adultos del hongo sobre incisiones que hacían en trozos de madera de chopo que posteriormente enterraban y regaban. actualmente, se comercializan troncos inoculados con micelio para producción casera, pero su producción industrial no es sencilla debido al gran número de parásitos que suelen invadir el cultivo. En España no se comercializa aún la seta fresca, salvo en mercados locales.
Pese a ser un comestible excelente, para mi gusto, no tiene la aceptación que tienen otros hongos y en nuestra provincia no es excesivamente conocida.

Esta seta tiene un sombrero de 3 a 14 cm de diámetro. Al principio hemisférico, de color marrón oscuro que con la edad se va extendiendo y aclarando hasta llegar a ser casi blanquecino. La superficie es lisa al pricipio, pero con el tiempo se arruga y se cuartea de una manera muy típica, es una de las características identificativas más evidentes. Las láminas son de color blancuzco al principio y se tornan marrones en la madurez. El pie es largo, generalmente curvado, fibriloso y blanquecino, atenuado en su parte inferior, en la parte superior tiene un anillo blanco, membranoso y persistente, que pronto se mancha también de marrón como las láminas. Su esporada es de un color ocre-tabaco, las esporas presentan poro germinativo y tienen la superficie lisa.
Crece de forma fasciculada, aunque en ocasiones se ve algún ejemplar aislado, puede llegar a ser muy abundante.
Otra de las características que a mí me la hace inconfundible es su aroma entre madera húmeda y fruta, que se acentua al ser cocinada, el sabor es también agradable, tanto en crudo como cocinada.

En cuanto a posibilidades de confusión con otras especies, he de decir que es bastante improbable pero personas poco expertas podrían confundirla con alguna especie de Hypholoma tóxica que tienen la carne amarga y las láminas con tonos más o menos verdosos, además no tienen anillos persistentes como la seta de chopo. También cabría la posibilidad de confusión con alguna especie del género Psathyrella, como P. piluliformis o P. candolleana, también de creciemiento fasciculado sobre madera muerta, si bien éstas suelen tener el borde del sombrero apendiculado y no presentan anillo, la confusión con Psathyrella sp no tendría importancia sanitaria, tampoco la tendría la confusión con especies del género Pholiota, también saprófitas de madera muerta que tienen por lo general la cutícula viscosa, pie escamoso y anillo fugaz. Se puede decir que es una especie cuyo consumo no conlleva un riesgo excesivo, si bien hay que asesorarse bien y estar muy seguros de lo que cogemos antes de incorporarla a la dieta.

Por mi parte os digo que es una especie que suelo recolectar y me gusta mucho, este fin de semana me he hecho con una cestita de estas setas, así que trataré de innovar en la cocina y poner alguna receta nueva, ya he puesto alguna en anteriores entradas como una empanada que gustó mucho, guisadas y al horno también me encantan, a ver qué va saliendo... Hasta pronto

6 comentarios:

leonoticias dijo...

Que buen post y blog, nos ha encantado.

desguaces madrid dijo...

Definitivamente nuestro planeta es hermoso, tenemos que cuidarlo entre todos ya que si lo dañamos nosotros mismos seremos los afectados

Anónimo dijo...

Mucho cuidado con las setas...los novatos..si no vais con un experto no consumais loa hongos

fer dijo...

Hoy he descubierto tu blog,que pasa ha ser uno de mis favoritos automaticamente.Comparto todo lo dicho sobre esta seta.Solo apuntar lo dificil que es encontrarlas en primavera sin visitantes en su interior.Yo por mas rapido que intento estar cuando se dan las condiciones climaticas para que salgan,siempre llegan antes que yo.Esta en mi top5 de setas comestibles.

Anónimo dijo...

Es normal q tengan un gran tamaño?

Anónimo dijo...

Es raro lo que comenta Fer. Nunca vi, ni en épocas de temperaturas elevadas, ningún visitante en las setas de chopo. Para mí son de las pocas especies que raramente se agusanan junto a las trompetas. Sí que es cierto que los caracoles o babosas se ensañan a veces con ellas. Hablo de la zona mediterránea donde procuro recolectar unas pocas siempre que encuentro.
Aprovecho para comentar que me molesta que se denominen en algunas webs, a las gírgolas o seta de ostra, también setas de chopo.