jueves, 20 de noviembre de 2008

LA SETA FRIOLERA


La Tricholoma terreum, más conocida como negrilla, griseta, fredolic o ratón, es una seta muy común en los pinares. Muchas veces la había identificado, es bastante fácil de reconocer por su color negro-grisaceo con estrías de color más claro radiales que tanto recuerda al pelo de un ratón y por la fragilidad de su carne, que suele abrirse en forma de estrella en la madurez.
Sin embargo, este es el primer año que me he decidido a probarlas, quizás por la escasez de otras especies, ya sabeis que a falta de pan... Las negrillas empiezan a aparecer cuando ya otras especies están en declive, afectadas por las heladas invernales, estos hongos "frioleros", como les llaman los catalanes, no sólo las resisten sino que éstas mejoran su calidad. Son muy abundantes y comunes en los pinares de todo tipo de especies pinícolas, tanto jóvenes como maduros, a veces llegan a tapizar el suelo.
Hay unas cuantas especies, todas ellas de aproximada calidad que son casi idistinguibles de la T. terreum, como la T. gausapatum (en encinares) T. atrosquamosum o la T. squarrulosum (escamosas), estas confusiones no suponen un problema, lo que sí es problemático es la posible confusión con la Tricholoma pardinum, que sin llegar a ser mortal, provoca fuertes intoxicaciones. La principal clave para diferenciar estas 2 setas es el porte. La T. pardinum es mucho más grande (15-30 cm de diámetro) y consistente que la frágil negrilla que no suele superar los 7-8 cm de diámetro y se desmenuza fácilmente, además presenta escamas mucho mayores. Por último deciros que hasta el momento sólo las he probado en un rissoto y sin ser muy sabrosas, eran bastante agradables, pero tengo un buen puñado de ellas en la nevera, así que prometo resetas!

viernes, 7 de noviembre de 2008

LEPISTAS



La Lepista nuda (pie azul) y la Lepista personata (pie morado) son setas que pueden llegar a batir récords otoñales de abundancia en algunas zonas. Ambas aparecen frecuentemente juntas y suelen formar corros de brujas que en ocasiones son mixtos (aparecen ambas especies entremezcladas). Son prácticamente inconfundibles por su carnosidad y su color violaceo-azulado que afecta a toda la seta en el caso de la L.nuda y sólo al pie en caso de L.personata. Su aroma y sabor es extremadamente fuerte y fúngico, por lo que no gustan a todo el mundo, tampoco acompaña su textura que es bastante viscosa, en especial en el caso de la L.nuda, para mi, la L.personata es de mejor calidad, si bien confieso que ninguna de las 2 es de mis favoritas. Un truco que se puede usar para suavizar su sabor es sacarles el agua de cocción y retirarla, también es bueno usarlas como acompañamiento en guisos de carnes o vísceras como hígado o riñones, nunca con otros sabores más suaves ya que los anulan, me refiero, por ejemplo, a no usarlas en un revuelto con Coprinus o Pleurotus, ya que se perderán sus delicados sabores.

También deciros que estas setas resisten perfectamente la congelación si les retiramos el agua previamente, tan sólo hay que ponerlas a calentar en una cazuela a que la suelten toda y escurrirlas, otra manera de conservarlas es el escabeche, para ello se ponen unos ajos a freir en aceite de oliva, cuando estén dorados se añaden las setas escurridas y una hoja de laurel, se tienen unos minutos, se retiran y se cubren de vinagre, así resisten hasta un mes en la nevera y también puede meterse el escabeche en tarros al vacio para tenerlas todo el año, el escabeche es, para mí, la mejor manera de consumir esta seta. Por último os remito al apartado sobre bioacumulación, para recordaros que la L.nuda acumula plomo en sus tejidos, además es una seta frecuente en zonas periurbanas, con lo que no es aconsejable un consumo excesivo. Todo por hoy, hasta otra.